Futuro en la Ciencia Política

Del futuro de la Ciencia Política al futuro en la Ciencia Política

Por Javier Contreras Alcántara*

 

Hace diez años, en 2009, Gary King, Kay Lehman y Norman Nie editaron un libro que se tituló The future of political science. 100 Perspectives. Ahí reunieron, como el subtítulo indica, 100 propuestas temáticas que igual número de politólogos consideraban como una potencial agenda de investigación para los años siguientes, contradictoriamente la perspectiva que se ofrecía sobre la Ciencia Política y su futuro, sus agendas posibles, se encontraba centrada en temáticas ya presentes, sobre las que habría que ahondar: representación, preferencias políticas, desigualdades, cultura cívica y globalización, violencia, etcétera, bueno, lo que podíamos ver entonces y lo que seguimos viendo hoy en cualquier congreso de Ciencia Política, pero sin más que una referencia casual al futuro en la Ciencia Política. Sin muchas novedades, este libro pareció perderse en el vasto campo de publicaciones.

 

Aquí, a manera de Idea Experimental, siguiendo la reflexión sobre el Tiempo y la Política y de la Sociología en la Frontera, aceptamos el reto de pensar, no directamente sobre el futuro de la Ciencia Política sino sobre el futuro en la Ciencia Política y, por consecuencia, en temáticas posibles. Por supuesto que esta no es una lista restrictiva sino meramente enunciativa a partir de las que se puede desencadenar una mayor reflexión sobre la disciplina:

 

Edición genética

IA, Deep learning

Realidad virtual y aumentada

Robótica y sistemas autónomos

Nanotecnología y Biotecnología

Impresión 3D

Computación cuántica

Convergencia tecnológica y posthumanismo

Colonización del espacio

 

Al llamar la atención sobre estos temas no estamos diciendo que se debe abandonar el campo regular de la Ciencia Política, que dejemos de revisar las elecciones, o que se debe dejar de pensar en cómo la democracia puede salir de la crisis y hacer frente a la amenaza autoritaria, o cómo mejorar la representación política y combatir la desafección política de los ciudadanos, sino que debemos hacer espacio para expandir los horizontes temáticos de la disciplina y comenzar a replantear sus propósitos, métodos y alcances en vista de los cambios que vienen.

 

Los desarrollos tecnológicos están avanzando a ritmos exponenciales, sin duda los impactos que tendrán en los próximos años serán impresionantes, pero aun no consideramos con seriedad los impactos en la organización de la sociedad y su distribución y, aunque a veces pareciera que nuestras realidades inmediatas se encuentran insertas en otros problemas más apremiantes -desigualdad, violencia, autoritarismos- el futuro está más cerca cada día y también tendrá efectos sobre éstos. No es la tecnología en sí lo que debe motivar nuestro interés reflexivo y de investigación sino su incorporación, su diseño y las consecuencias de ésta, a nuestros sistemas de pensamiento (comenzando por la CP misma) y de ordenamiento político, social y económico.

 

El uso de algoritmos en la administración de justicia, o en el diseño de políticas públicas, en la vigilancia y seguridad así como el ámbito militar, el acceso a mejoras genéticas en el ámbito de la salud, la integración de máquina y cerebro (con desarrollos convergentes entre inteligencia artificial , la nube y las redes neuronales humanas), el uso de blockchain para votar, la utilización del DNA como medio para almacenar información, la disputa por exploración y colonización espacial, así como la militarización y defensa del espacio, entre otras aplicaciones tecnológicas, son experimentaciones que están sucediendo ya.

 

Es tiempo para pensar sobre el futuro y comenzar el recorrido hacia su encuentro desde la Ciencia Política, la Teoría Política, la Filosofía Política, y claro está, desde la Sociología, todas en las fronteras entre sí y con las áreas de conocimiento y desarrollo tecnológico involucradas. La cuestión que queremos sugerir, provocadoramente, es: ¿hay espacio para el futuro en el pensamiento disciplinar? ¿cuál es la idea de tiempo subyacente a la disciplina, en particular, la idea de futuro detrás de las teorías, metodologías y aproximaciones al objeto?  Comencemos a pensarlo, esta es una invitación.

*Javier Contreras Alcántara es profesor investigador en El Colegio de San Luis.

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